Plutarco Design: Creativos no, lo siguiente

Apenas llevan diez años en el competitivo sector del interiorismo y la decoración y son diferentes. Las propuestas de Ana Arana y Enrique Ventosa abrazan sin miedo una estética futurista que se apoya en el pasado y en la que el color pesa y mucho.

 

Texto_Goito Paradelo
Fotografías_Eduardo López, Pablo Zamora y Germán Sainz

A tope. Esta es la expresión que ahora mismo sirve de baremo para definir el momento laboral que disfrutan Ana (de baja maternal) y Enrique, las cabezas visibles del estudio madrileño Plutarco. Un espacio de trabajo que ya ha cumplido 10 años de recorrido y en el que han construido un lenguaje propio que los ha posicionado de manera fehaciente y totalmente positiva en el campo del interiorismo y la arquitectura. Y lo han conseguido definiendo una línea editorial de estilo completamente diferente a lo que se mastica ahora mismo en esos campos. «Ha costado lo suyo, sobre todo cuando apuestas por algo diferente al resto, pero ha sido un reto entusiasta que comenzó de un modo inesperado, puesto que nosotros no nos conocíamos previamente antes de emprender este camino, pero nuestro flechazo creativo recíproco cuando nos conocimos nos llevó a unos primeros diseños que comenzaron a definir hacia dónde dirigirnos como posible equipo», cuenta Enrique.

plutarco design Coleccion de mobiliario Gancedopois tapizado para el 80 aniversario de la marca Gancedo

   Colección de mobiliario Gancedopois tapizado para el 80 aniversario de la marca Gancedo

 

Crear una marca con identidad propia
A priori no necesitaron definir una estrategia concreta que delimitase conceptualmente su trabajo, pero aspectos como el uso color, presente en sus proyectos de manera totalmente definitoria y que utilizan como un material constructivo más, junto con ciertas dosis de riesgo en sus propuestas y la necesidad de que fuera una actividad divertida, debían tener el suficiente peso específico para que fuera interesante. «Ha sido un poco aplicar el concepto americano playful (pasarlo bien) en el trabajo», aclara Enrique. Por lo demás, sus proyectos y sus clientes también definen una estrategia operativa de trabajo concreta. Basta con echarle un vistazo a su portafolio para descubrir que deben tener amplitud de miras y estar abiertos a unas soluciones tanto estéticas como formales que se apartan un poco del común denominador que domina el mercado. «Nuestros clientes también han evolucionado con el tiempo y su perfil ha cambiado. De trabajar al principio para gente más joven con ganas de arriesgar y ver cosas nuevas hemos dado un salto y ahora también son clientes con un poder adquisitivo un poco mayor, aunque con la misma actitud rompedora y de mente abierta», dice.

Mobiliario de alta costura
Esta misma postura rompedora de fórmulas nuevas y soluciones más atrevidas, que ya forman parte del ADN de Plutarco Estudio, no solo la aplican a sus proyectos de interiorismo y arquitectura, sino que la trasladan también al diseño de producto (mayoritariamente mobiliario) que posteriormente incorporan en muchos de sus proyectos. Una faceta creativa, semejante a pequeñas pinceladas, que se afianzó desde sus inicios y que ahora es una fórmula más del mundo Plutarco. «Crear en este campo siempre nos llamó mucho la atención. De hecho, nosotros empezamos diseñando piezas de mobiliario que hoy, en colaboración con diferentes marcas, seguimos haciendo. No se trata solo de aplicar una fórmula constructiva concreta con unas telas, por ejemplo, sino que hay que conseguir una volumetría en esos diseños y aplicarlos junto con unos materiales menos usuales, algo que ahora ya se ve más, pero que en nuestros inicios no había. De algún modo, es un poco un interiorismo a pequeña escala», cuenta Enrique (off the record: el creativo nos chiva que en septiembre se presentará una colección de mobiliario bajo su marca).

Un cambio de rumbo en las propuestas
«Una de las cosas que nos llama mucho la atención de nuestros clientes es descubrir que saben muy bien lo que no quieren de lo que habitualmente hay en el mercado. Y lo vemos no solo en las viviendas privadas sino también en campos como la restauración, donde también estamos metiendo cabeza», asegura el interiorista. Y a eso contribuye el uso de ciertos materiales que igual ahora estaban un poco en desuso, como ha ocurrido, por ejemplo, con el pavés, y que el equipo de Plutarco ha revitalizado en alguna propuesta. «Nosotros siempre hemos apostado por hacer una mirada hacia el pasado para conocer lo que se ha hecho. No se trata solo de mirar hacia adelante y seguir fehacientemente las tendencias. En nuestro caso, una fuente muy importante de inspiración es el movimiento moderno, al que recurrimos mucho porque si te fijas es un estilo que no ha envejecido y sigue siendo superactual. Somos como un tamiz por el que pasamos muchas de esas ideas para reinterpretarlas y ofrecer un nuevo lenguaje», explica.

plutarco design Proyecto de habitacion policromada

                                                        Proyecto de habitación policromada

 

Un consabido hilo conductor
En Literatura, cualquier historia que se precie sigue unos dictámenes para darle una forma. Es su estructura la que lo organiza todo. En el interiorismo también hay una fórmula que abraza ciertas reglas, que son como un hilo de hilvanar que lo arma todo. Y ese camino es el que da forma a cada uno de los trabajos de muchos estudios. En Plutarco también ocurre. Nos lo explica Enrique: «Nosotros siempre trabajamos con una historia. Nos encanta respaldar nuestras ideas creativas con ciertos hilos conductores y, si encontramos uno de esos hilos de donde tirar, podemos llevarlo al interiorismo y aplicarlo sin problema. Nos llama mucho la atención, por ejemplo, el trabajo que hay detrás de la marca de moda Schiaparelli. En este traspaso de fronteras entre campos creativos se produce una extraña sensación unexpected que es muy divertida. Es como un momento surrealista que nos apetece formular». Nos confiesan en esta conversación que uno de sus proyectos más recientes se articula completamente alrededor del cuadro A Bigger Splash, de David Hockney, en el que se contrasta la inmovilidad de la arquitectura moderna con la dinámica salpicadura, sugiriendo una figura ausente. «Es una buena manera para poder explicarle al posible cliente la importancia del color y que no se pierda. Nuestro proyecto Padilla lo define perfectamente. Aquí cada espacio es un proyecto en sí», explica.

plutarco design Salon de una vivienda en La Moraleja

                                                    Salón de una vivienda en La Moraleja

 

No al minimalismo, viva el color
Resulta obvio señalar que, si pasamos por el tamiz del blanco cualquiera de los proyectos Plutarco, ya no sería un proyecto con su sello personal. Podría funcionar perfectamente también como estilo en la gama de blancos total, pero sería hablar otro lenguaje. Desde el estudio lo confirman sin ninguna duda. «Somos la antítesis del minimalismo cálido. Nosotros no tenemos miedo a usar el beige o el blanco, también lo hacemos, pero con un criterio propio. Huimos del total look, porque pensamos que la mezcla de materiales te aporta muchas más cosas. Detalles que de otro modo pasarían totalmente desaparecidos. A nuestros posibles clientes siempre les explicamos que, si buscan un proyecto de blancos y suelos de madera, no somos nosotros los que debemos hacer ese trabajo. Lo decíamos mucho cuando empezamos y la gente no tenía tantas referencias de lo que hacíamos. Ahora, ya lo decimos menos, claro», dice.

 

plutarco design Mezcla de texturas en una reforma en el barrio de Chueca

plutarco design Mezcla de texturas en una reforma en el barrio de Chueca 2

 

Mezcla de texturas en una reforma en el barrio de Chueca   (arriba)                                            Experimento espacio creativo en Madrid (abajo)

 

De casas privadas a museos
Entre los trabajos más recientes del estudio está la nueva tienda del Museo Thyssen- Bornemisza de Madrid, la que se encuentra al lado de las colecciones temporales, un espacio en el que han usado un material que les costó mucho encontrar y que define muy bien, de cara al futuro, el uso de nuevos acabados con resinas, poliuretanos, etc. «Nosotros somos muy “plastiqueros”. En el Thyssen hemos utilizado un metacrilato reciclado y reciclable translúcido muy curioso que nos solucionó el concepto que buscábamos. Somos muy de aceptar nuevos acabados, texturas diferentes y de mezclas aparentemente imposibles. El futuro siempre está presente y, aunque recurrimos mucho a referencias del pasado, creemos, por encima de todo, que tienen que ser proyectos totalmente contemporáneos», señala Enrique.

Las exigencias de la primera línea 
Una de las características esenciales del trabajo de este dúo es la de convertir el riesgoen una especie de mantra que hay que repetir de continuo. Es lo que tiene querer ser diferentes si buscas desmarcarte del resto. Eso exige tiempo, dedicación, viajes y actualización del disco duro continuamente, pero lo mejor de todo es tener claro el concepto y buscarle todas las salidas posibles. «Nos encanta ir a las ferias a descubrir lo que hacen otros, rastrear a conciencia en las redes sociales (como hace Ana), saber cuáles son las novedades y materiales que se presentan, indagar, buscar, comparar…Te sorprenderá saber, por ejemplo, que las pasarelas de moda nos sirven de mucho. Hay que estar ahí siempre», cuenta Enrique.

 

plutarco design Proyecto de hosteleria de un local asiatico

plutarco design Ana y Enrique del estudio madrileno Plutarco

 

 Proyecto de hostelería de un local asiatico (arriba)                                                                       Ana y Enrique, del estudio madrileño Plutarco (abajo)

 

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